SONANDO

¡Soy bisexual y no es una fase, es una orientación!

Como cada 23 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Bisexualidad, una conmemoración que poco a poco está siendo más reconocida dentro de la Comunidad LGTBI y la cual es muy necesaria para el colectivo bisexual.

El activismo que lucha por los derechos de las personas bisexuales ha tenido históricamente poca visibilidad y, con motivo de la celebración de este día, la FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales) aprovecha para denunciar que la negación de la identidad y la invisibilidad, son las discriminaciones que más sufren las personas bisexuales. En este sentido, la coordinadora del grupo de Políticas Bisexuales de FELGTB, Noelia Mellado, hace hincapié en dicha invisibilidad de estas personas, “nos han despojado de referentes y hace que la sociedad siga desconociendo y/o deslegitimando nuestra orientación sexual”.

«No es una opción, es una orientación» es el lema elegido por el colectivo bisexual para lanzar una campaña de denuncia «del continuo cuestionamiento social» que padecen estas personas con motivo del Día de la Visibilidad bisexual. Esta campaña, promovida por la Asociación de Migrantes y Refugiados Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (Kifkif), pretende también alertar sobre el cuestionamiento que sufre el colectivo en las solicitudes de protección internacional.

La bisexualidad se define cómo «la orientación sexual de quienes sienten atracción por más de un género, ya sea el suyo propio y/o diferente, no necesariamente al mismo tiempo, ni de la misma manera ni con la misma intensidad»

La bifobia es una realidad

Según la coordinadora del grupo de Políticas Bisexuales de FELGTB, “el monosexismo, imposición social que presupone que solo pueden existir personas a las que les atraiga un solo género, es el causante de la bifobia que sufrimos, que se manifiesta no solo en forma de estereotipos que provocan que las personas bisexuales sean constantemente invalidadas e invisibilizadas, sino a través del “borrado bisexual”, tendencia que consiste en ignorar, falsificar, reexplicar los escasos rastros que tenemos de referentes históricos de personas bisexuales”.

Las personas bisexuales son continuamente cuestionadas y se ven obligadas a reivindicar constantemente su orientación sexual ya que se enfrentan a prejuicios sociales como que la bisexualidad es una fase de negación de la propia homosexualidad, que directamente no existe o que sólo es vicio. Una de las proclamas más comunes entre la bisexualidad es: «No estamos confundidos, ni somos una mezcla de heterosexuales y homosexuales«.

Además, esto desencadena otra serie de discriminaciones como, por ejemplo, que la salud sexual de las personas bisexuales solo se atienda en función de la identidad de género de su pareja actual, que aún haya profesionales de la salud mental que nieguen la bisexualidad como orientación sexual o que las personas bisexuales solicitantes de asilo tengan problemas a la hora de que se reconozca su condición de persona refugiada LGTBI porque se presuponga que “pueden elegir” estar con alguien de un género distinto al suyo y “parecer” heterosexuales.

Por ello, la FELGTB recuerda la importancia de la formación en diversidad afectivo-sexual, familiar y de género y de la aprobación de la Ley Estatal de Igualdad LGTBI que garantizará su obligatoriedad en todo el territorio estatal.