SONANDO

Países Bajos gana Eurovisión con `Arcade´ y España se tiene que conformar con un triste puesto 22

Era el gran favorito y el primero en todas las apuestas y no falló. Países Bajos, con Duncan Laurence y su balada al piano Arcade, ha ganado la 64ª edición del certamen con 492 puntos, 27 más que el segundo clasificado, que ha sido Italia, representada por Mahmood con el tema Soldi. El podio lo ha completado Rusia con la actuación de Sergey Lazarev, que ha obtenido 369 puntos. El representante de España, Miki Núñez, que fue el encargado de cerrar el festival con La Venda, ha quedado en el puesto 22, una posición más arriba que en 2018, cuando Alfred y Amaya quedaron en posición 23.

La puesta en escena ganadora era íntima, sencilla y oscura, solo iluminada al final de la actuación por una bola de luz que descendió del cielo. Duncan consigue la quinta victoria para los Países Bajos 44 años después de su último triunfo en el festival (1957, 1959, 1969 y 1975).

‘La venda’ fue la última canción de la final y puso a toda la Green Room (zona donde los artistas van tras cantar) en pie haciendo una conga. Fue una actuación colorida, con una buena puesta en escena que simulaba una casa y con una actitud y unas ganas impecables, pero no convenció a Europa y terminó en la 22ª posición, con 54, que le llegaron del público (53) y de los jurados de Rusia (1). Fue el artista menos votado por los jurados profesionales.

Madonna desafina y decepciona

Era sin duda una de las grandes protagonistas de la noche, ya que iba a actuar en directo y todo el mundo estaba eufórico por ver qué cantaría y qué puesta en escena tendría. Su caché, cerrado por contrato en más de un millón, se ajustaba a dos temas.

El primero, ‘Like a prayer’ nos hizo retroceder a finales de los años 80. Sin embargo, fue su salida de tono en todo momento, aderezada con algún gallo impropio de su categoría, lo que dejó más descolocado al espectador. Aunque ella nunca ha destacado por su gran directo, ni su gran voz.

Con la segunda canción tiró de Autotune y junto al rapero Quavo cantó su próximo tema juntos llamado `Future´. Con este último tema logró salvar la actuación, ya que no cantó en directo.

Pero también hubo polémica, ya que durante la puesta en escena, dos bailarines quedaron abrazados de espaldas, uno con la bandera azul y blanca con la estrella de David y, una mujer con la de Palestina