SONANDO

Madonna desafina y decepciona

Era sin duda una de las grandes protagonistas de la noche, ya que iba a actuar en directo y todo el mundo estaba eufórico por ver qué cantaría y qué puesta en escena tendría. Su caché, cerrado por contrato en más de un millón, se ajustaba a dos temas. El primero, 'Like a prayer' nos hizo retroceder a finales de los años 80. Sin embargo, fue su salida de tono en todo momento, aderezada con algún gallo impropio de su categoría, lo que dejó más descolocado al espectador. Aunque ella nunca ha destacado por su gran directo, ni su gran voz.

Con la segunda canción tiró de Autotune y junto al rapero Quavo cantó su próximo tema juntos llamado `Future´. Con este último tema logró salvar la actuación, ya que no cantó en directo. Pero también hubo polémica, ya que durante la puesta en escena, dos bailarines quedaron abrazados de espaldas, uno con la bandera azul y blanca con la estrella de David y, una mujer con la de Palestina