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La comunidad LGTBI de Taiwán celebró su primer Orgullo tras la legalización del matrimonio igualitario

Unas 200.000 personas han participado este sábado en la marcha del Orgullo de Taipéi, la primera en Taiwán desde la aprobación hace cinco meses del matrimonio homosexual. La marcha, convocada por más de 200 organizaciones bajo el lema `Los gays son buenos vecinos´, ha culminado frente a la sede de la Presidencia de Taiwán y ha convertido a isla en pionera en Asia en la defensa de los derechos de los homosexuales.

Hemos hecho un gran trabajo con la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, destacaba Ken Tsai, un vecino de Tainan que se ha desplazado a Taipéi junto a su pareja del mismo sexo para participar en la marcha. “Debemos coordinarnos para afrontar paso a paso cuestiones vinculadas”, argumentaba.

Los convocantes reivindican intervenciones en cuestiones como la educación por la igualdad de género o la ampliación de los derechos para las parejas en matrimonios entre personas del mismo sexo, ya que los ciudadanos taiwaneses solo se pueden casar con ciudadanos extranjeros del mismo sexo en cuyos países también sea legal el matrimonio homosexual, según denuncia la Alianza de Taiwán para Fomentar los Derechos Civiles de las Parejas.

Desde entonces, más de dos mil parejas se han casado y muchas de ellas participaron en el desfile, marcado por banderas y globos de colores de la bandera gay, y bailarines. Estoy muy conmovido porque es el primer desfile desde el reconocimiento de los matrimonios (para parejas homosexuales) y desde mi matrimonio. Me conmueve que la gente de todo el mundo se nos una, dijo Shane Lin, uno de los primeros en casarse después de la aprobación de la ley.

Taiwan, un país dividido por los derechos LGTBI

Taiwán se ha caracterizado en la última década por posiciones cada vez más liberales con respecto a los derechos de la comunidad homosexual, muy activa en Taipéi.

Sin embargo, el tema ha dividido profundamente a la sociedad, pues los opositores de la nueva ley han prometido sancionar a la actual presidenta, Tsai Ing Wen, y a los legisladores que la han aprobado, en las elecciones del 11 de enero. Sin embargo, queda por ver si esta cuestión influirá en el electorado, en particular en las zonas rurales y más conservadoras. La campaña electoral corre el riesgo de estar más dominada por los temas económicos y las relaciones con China.

El reto de aceptar el matrimonio gay en Asia

En Taiwán la mayoría del gobernante Partido Demócrata Progresista se impuso con comodidad y el nuevo proyecto de ley se aprobó con 66 votos a favor y 27 en contra. A pesar de la contundente victoria del gobierno, la resolución llega envuelta por la polémica. La decisión de aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo se sometió a referéndum en noviembre y un 67 % se mostró en desacuerdo con que la unión se llamara matrimonio.

Taiwán hace tiempo que es un ejemplo para la comunidad LGBT asiática. Su desfile del Día del Orgullo Gay es el más grande de la región y la isla atrae a mucho turismo de este colectivo por el ambiente permisivo del país. Tiene otras leyes pioneras, como la que permite desde hace más de una década que gays y lesbianas ingresen en el ejército.

  • China no contempla reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo. Hasta 1997 las relaciones homosexuales eran delito y no fue hasta 2001 que la homosexualidad dejó de considerarse una enfermedad mental.
  • Desde 2015 en Vietnam no está prohibido celebrar una boda entre personas del mismo sexo, pero no tienen validez legal, solo es una ceremonia.
  • En Corea del Sur la homosexualidad no es delito, pero el movimiento LGBT no es muy visible y socialmente todavía existe discriminación. En las últimas encuestas realizadas cerca del 70 % rechazaba el matrimonio entre personas del mismo sexo
  • La India vivió su jornada histórica en septiembre del año pasado cuando despenalizó la homosexualidad entre personas adultas al anular una ley de la época colonial.

  • El caso más opuesto es Brunéi, que recientemente anunció que castigaría con la lapidación las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, aunque tras las críticas internacionales se retractó.

En Asia queda mucho que cambiar en cuanto a las relaciones de la población con la comunidad LGTBI, debido a que son países que por tradición o religión no aceptan las orientaciones sexuales no tradicionales.